Exposición O CEO AOS MEUS PÉS (El cielo a mis pies)
- Luciana Rago Ferrón Salón Artesonado del Colegio de Fonseca de la Universidad de Santiago de Compostela, Galicia, España
09/03/2026 al 18/04/2026
Un proyecto expositivo de Luciana Rago
Comisaria: Paula Cabaleiro
Creación espacio sonoro: Javier Otero Neira

CUANDO EL CIELO SE VUELVE PIEL Y MEMORIA
Atravesamos las puertas del noble Salón Artesonado del Pazo Fonseca y el cielo se torna vulnerabilidad, piel y memoria, incluso cuerpo, casi como si descendiesen siglos de historia de ese rico techo mudéjar volviéndose fibras de paisaje. Un cielo que se deja vencer por la gravedad, en la procura de ser un espacio habitable, una arquitectura maleable de atmósfera y luz, impregnada de la impronta de la temporalidad.
El cielo es ahora un camino transitable, que evoca en cada mancha la piel, el cuerpo y la fragilidad humana. El tránsito. Lo irregular, lo efímero, el deterioro. El cielo refleja en cada pliegue de papel la memoria física del cuerpo. La pintura permea, atraviesa las fibras hasta crear formas traslúcidas que transgreden la fisicidad y el peso, para levitar como una sutil sensación.
En esta obra site specific de la artista argentina Luciana Rago, los papéis de fibras vegetales son trabajados con tinta y acuarela, en un interesante juego visual en su fascinación por lo ambiguo, desdibujando el anverso y el reverso, investigando múltiples posibilidades en una suerte de tensión entre lo leve, lo etéreo y lo denso, lo permanente. La obra se propone así como una experiencia vital para ser transitada: una escenografía envolvente que ofrece diferentes puntos de vista e interpela activamente a quienes la recorren. “El cielo a mis pies”, que toma el título de una antología de poesía china contemporánea, es una metáfora compleja, también sensorial: un cielo que se deconstruye en luz, levedad y emoción, mientras su dermis actúa como registro de memoria, huella y resistencia. La artista dialoga así con la tradición pictórica oriental, aunque el trazo y la mancha irrumpen ahora en la tridimensionalidad para interpelar al cuerpo y su temporalidad imperativa.
«Se va, sí, se va y nos deja; esta vida pasa volando. / El viento del cielo te hará cambiar de sentido, y libre y ancho será tu camino: / como la
canción de los pájaros, como esas nubes que pasan, como la danza de los árboles».
Así clamaba el poeta chino Mi Dan, uno de los 53 protagonistas de la antología de poesía china moderna El cielo a mis pies (Hiperión).
Próxima siempre a vertientes estéticas decoloniales y a la puesta en valor de las culturas minoritarias y sometidas por las estructuras de poder, Luciana Rago explora la simbología del color, los dispositivos para la salvaguarda de la memoria, las narrativas veladas, lo performativo y lo ritual, para, desde la acción pictórica activar la desjerarquización de la mirada y el pensamiento crítico.
Su obra siempre rompe con los soportes convencionales de lo pictórico, expande sus límites y permea los espacios, hasta convertirlos en un actor más en la escena. La memoria del material, la huella del gesto y de la acción artística, los pliegues del papel como grietas ineludibles en el relato hegemónico, cada irregularidad construye significado, en una exploración constante de lo desconocido. Pero sus piezas instalativas exhalan también simbología y reinterpretación, provocan nuevas lecturas y perspectivas en la búsqueda de esas otras historias no contadas. Y en esta instalación, las metáforas se suceden en nuestra mente, removiendo y evocando miles de imágenes, de referencias, de recuerdos, de representaciones, con ese cielo que desciende casi como una cortina, un velo, un sudario, un mantel, un hábito, una sábana, casi como el telón de un antiguo teatro, que nos invita a imaginar otros cielos, otros territorios. Pero también configura una suerte de laberinto, un espacio en el que perderse, para quizás encontrarse.
Texto de Paula Cabaleiro










